Claves:
La villa de Fuente-Obejuna no es una invención del dramaturgo, sino que es un lugar concreto, ubicado en la provincia de Córdoba, en España. Allí la obra de Lope de Vega es considerada como parte del patrimonio artístico y cultural de este municipio que alberga a más de seis mil personas, según sus datos oficiales.
Periódicamente, la obra “Fuenteovejuna” ha sido representada en la plaza central de la villa por los propios vecinos que cooperan, en distintas tareas, para difundir los valores que trascienden a la pieza dramática.
Si quieres encontrar conocer más de este proyecto ingresa a:
www.fuenteovejuna.org
La verdadera autoridad
Los habitantes de Fuenteovejuna no se rebelan en contra de la autoridad como concepto general. El levantamiento se debe al tipo de poder que ejerce el Comendador Fernán Gómez: un tiranía que se vale de las humillaciones y de los vejámenes para demostrar quién manda en la villa. En este sentido, a lo largo de la acción dramática podemos advertir que el pacífico pueblo necesita un fuerte llamado de atención – en la voz de la dolida Laurencia – para que salga de la inercia en la que vive. Finalmente el quiebre que se produce tras la interrupción de la boda entre Laurencia y Frondoso logra mover las conciencias de los vecinos de la villa, que deciden pasar del lamento a la reflexión y, de esta, a la acción.
Hacia el final de la obra, los labradores expresan la tranquilidad de ver restablecida la armonía que Fuenteovejuna había perdido. Humildes, llegan frente a los Reyes Católicos, quienes encarnan la sabiduría y la clemencia.Fernando de Aragón e Isabel de Castilla, cuyo reinado comprende entre los años 1474 y 1516, son las figuras que restituyen la imagen ideal entre el vasallo y el señor. En este sentido, la intervención de Esteban es elocuente: “Señor, tuyo seremos”. Una relación que se basa en la lealtad, no en la coerción.