Othelo
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Claves:

Los estudios señalan que Otelo, el moro de Venecia fue escrita por Shakespeare aproximadamente en 1603. El dramaturgo inglés, en este caso, se habría inspirado en la obra Un capitán moro (1565), del escritor italiano Giovanni Cinthio.

El Bardo de Avon revitalizará la trama, imprimiéndole a los personajes y a la acción dramática los ingredientes necesarios para que el espectador asista a la lucha entre el amor verdadero y el odio profundo, la fidelidad y los celos, la lealtad y la traición.

El Dramaturgo

Otelo y los celos: la batalla crucial

Un moro que se casa con una bella joven, hija de un destacado senador veneciano. La trama bien podría haberse centrado en los prejucios que existen hacia el árabe y en las dificultades culturales que la pareja debe enfrentar para que triunfe su amor. Sin embargo, la acción dramática nos hace testigos de otro juego, uno más oscuro y torcido, donde la duda y los celos acaban por cegar a Otelo, un hábil estratega en el plano militar.

Ya al comienzo sabemos que Iagoserá el dueño de la partida. El odio que siente por Otelo (que, en gran parte, justifica por el hecho de que el general prefirió a Miguel Cassio para el puesto de teniente) se centrará en lo más preciado que tiene el moro: Desdémona, la mujer que lo conquistó por su candidez y por el amor que le profesa. Es ella quien acepta casarse con él, en secreto, sabiendo que su padre se opondrá a la relación con Otelo. Y es ella quien decide acompañar a su marido hasta Chipre, hacia donde él debe partir para liderar el ejército que defenderá esa isla de la amenaza del Turco, que finalmente es vencido por Otelo. Desdémona es la paz que Otelo ha buscado durante toda su vida. Es su refugio, en medio de las batallas y las soledades.

Yago, jugador experto, comienza a escoger las piezas que moverá para que aquel apasionado amor que existe entre Otelo y Desdémona se empiece a derrumbar. Primero convencerá a un antiguo pretendiente de la joven, Rodrigo, al que le asegura que si sigue sus consejos podrá conquistar el amor de la bella dama. Luego, escogerá a Cassio, el teniente predilecto de Otelo y un buen amigo de Desdémona, al que le tenderá trampas que harán a Otelo dudar de la lealtad del soldado y de la fidelidad de su esposa. Y caerá la propia mujer de Iago, Emilia, que es la dama de compañía de Desdémona.

Finalmente, Otelo queda en jaque. Sobre este hombre que toda su vida ha logrado vencer al enemigo, que se ha fortalecido en las adversidades, que ha actuado con visión estratégica en cada decisión que ha tomado, cae la noche. Emilia intenta abrirle los ojos para que vuelva a mirar a Desdémona con confianza y ternura. Pero el moro ya no puede, porque se encuentra a merced de los celos irracionales. Sólo vislumbrará la verdad cuando ya sea demasiado tarde, cuando advierta que su inseguridad y sus miedos más profundos fueron los que vencieron en esta batalla. La más importante para el moro.