"El Mercader de Venecia es una obra sobre hombres de negocios, es una obra sobre el dinero. Es una obra sobre el sistema de relaciones, sobre cómo nosotros dejamos gente dentro y gente fuera. Tomamos toda esta significativa y la trajimos al escenario y el resultado fue tan revelador que decidimos también convertirlo en un proyecto educativo. En un proyecto donde la educación es entretención, es cultura, donde la cultura es muy entretenida."
"Decidimos hacernos cargo de esteMercader de Venecia como una manera de hacernos cargo del mejor teatro del mundo y tuvimos suerte porque lo encontramos."
"Fue meterse en un universo de palabras, de ideas, de contenidos, de relaciones, de manifestaciones de conductas humanas, que fue realmente un océano muy interesante para conocer y reconocer."
Basanio es un noble veneciano que necesita una importante suma de dinero para cortejar a la rica heredera Porcia. Como su riqueza la ha malgastado, le pide ayuda a su amigo Antonio, un rico mercader cuya fortuna son los barcos que están en el extranjero. Antonio, entonces, decide pedirle prestada la suma a Shylock, un judío usurero que acepta prestar el dinero con la condición de que, si la suma no es devuelta en la fecha pactada, Antonio tendrá que darle medio kilo de su propia carne más próxima al corazón.
Con el dinero, Basanio parte a Belmonte, lugar donde vive la bella Porcia. Por voluntad de su difunto padre, la joven solo puede casarse con aquel pretendiente que, entre tres cofres (el primero de oro, el segundo de plata y tercero de plomo), escoja el que contiene su retrato. Basanio elige el acertado y se comprometen. Ella le entrega una alianza como muestra de amor, que Basanio no deberá dejar nunca. Lo mismo hace Nerisa (la criada de Porcia) con Graciano (un amigo de Basanio).
Cuando se cumple el plazo de pagar la deuda a Shylock, llegan noticias de que los barcos de Antonio han naufragado. El prestamista ve en esta situación una oportunidad para vengarse de Antonio, que se considera enemigo del usurero, y decide reclamar el medio kilo de carne que le corresponde.
En un juicio presidido por el Duque de Venecia, el mercader veneciano será defendido por Porcia, que oculta tras la imagen de un distinguido abogado, intentará salvar a Antonio de la muerte. Tras mucho discutir, Porcia da la razón a Shylock y admite que este, legalmente, puede cobrar el medio kilo de carne. La dificultad está en que solo puede ser carne y que, por lo tanto, no se puede derramar ni una sola gota de sangre. Así, el juicio comienza a tomar otro rumbo. Finalmente, Shylock será desenmascarado como conspirador y el Gran Duque, que preside el tribunal, le perdona la vida, pero resuelve dar la mitad de las riquezas del prestamista a Antonio y la otra mitad al Estado. Antonio, reconocido católico, le perdona su parte si el judío se convierte al cristianismo y da sus propiedades a su hija Yésica, que se ha escapado con Lorenzo, un joven cristiano cercano a Basanio.
Una vez que se ha cerrado el juicio, Porcia y Nerisa regresan a Belmonte y confiesan su participación en el juicio.
La obra termina con la noticia de que los barcos de Antonio han llegado a puerto en buenas condiciones.